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jueves, 11 de abril de 2024

Emprender a los 50





Emprender a los 50 da vértigo, ¿a que sí?
  • “A estas alturas de mi vida teniendo que reinventarme”.
  • “Con los jóvenes tan preparados que hay, ¿a dónde voy yo?”.
  • “¿Qué van a pensar de mí quienes me conocen?”.
  • “¿Y si no soy capaz de conseguirlo?”.
Esto es lo que suele venir a la mente de las mujeres que llegados los 50 quieren / necesitan / desean un cambio en sus vidas profesionales (y personales, porque todo va unido).

Y esto es lo que les viene a la mente a los jóvenes que se están planteando crear una empresa.
  • “No sé ni por dónde empezar, si casi no he hecho nada antes”.
  • “Con los emprendedores con tanta experiencia que hay que me duplican la edad, ¿a dónde voy yo?”.
  • “¿Qué van a pensar de mí quienes me conocen?”.
  • “¿Y si no soy capaz de conseguirlo?”.
Si esto fuera el juego de las 7 diferencias estarías en un aprieto.

¡Porque los mayores de 50 y los jóvenes tienen las mismas dudas, prejuicios y miedos!

Yo mentorizo a emprendedoras tanto de 25 como de 55, y te aseguro que coinciden un montón. ¿Por qué sabes dónde está realmente su limitación?.

En su cabeza.

Ya sabes que no soy de quedarme en las percepciones/suposiciones, yo, que aunque soy de letras, soy de datos.

Así que vamos juntas a tirar a bajo tus prejuicios.

“LOS MAYORES DE 50 SON DEMASIADO MAYORES PARA APRENDER”

¡Ay que me da la risa!!

Llevan 50 o más años aprendiendo a aprender. ¡Será por práctica!.

Y quizás la tecnología a algunos (algunos, remarco), les cueste un poco. ¡Como al joven le cuesta generar un buen contacto en un minuto!

El miedo a aprender no tiene sentido. Piensa una cosa. Piensa en lo que ya sabes, “eso” el joven emprendedor necesita aprenderlo y tú ya lo tienes. ¿O acaso se pasa de 0 a 100 en un año?.

“LOS DE 50 NO SON CAPACES DE INNOVAR”

Virva Salmivaara, cuenta que las conclusiones del informe de Science Direct muestran “que quienes crean empresas en edades más avanzadas (cumplidos los 50), tienen más probabilidades que los empresarios más jóvenes de aportar innovaciones radicales o disruptivas al mercado”.

La innovación no es inventar el átomo, es hacer de una forma nueva algo que ya existe. Mejorarlo.

Si como se suele decir, a esa edad “estamos de vuelta de todo”, anda que no se es capaz de idear mejoras.

“LOS JÓVENES ESTÁN MUCHO MÁS PREPARADOS”

Y los de 50 tienen muchísima más experiencia.

Yo a veces lo pienso. Si con 25 me hubiera dado por emprender, me hubiera sentido mucho menos preparada que cuando lo hice pasados los 40.

Porque los conocimientos todos los podemos conseguir de una manera u otra, pero la experiencia no.

Con 22 años fui finalista en varios procesos de selección de directora de RR.HH. Ahora lo pienso y es de locos. Loco el que me hubiera contratado. Mi objetivo lo conseguí una década más tarde cuando estaba bien rodada. Te aseguro que la experiencia que ahora tengo tras más de 25 años es mi cimiento más valioso. Para mi y para mis clientes.

NO SÉ SI SERÉ CAPAZ DE REINVENTARME”

¡Pero si las mujeres nos pasamos la vida reinventándonos!
  • Cuando somos madres.
  • Cuando somos madres en fase hijos adolescentes.
  • Cuando ocupamos posiciones de responsabilidad en una empresa sin dejar de ser madres, hijas y otras tantas cosas más.
  • Cuando la economía doméstica aprieta y hay que llegar igualmente a fin de mes.
  • Cuando pasamos de trabajar en la oficina a teletrabajar en el salón de casa.
¿Sigues pensando que no vas a poder reinventarte profesionalmente?

“NO VOY A SABER NI QUE DECIR, QUÉ PENSARÁ DE MI LA GENTE”
  • ¿Qué tienes agallas?
  • ¿Qué sabes lo que quieres?
Cuando yo dejé mi estable y próspero puesto de directora de recursos humanos y servicios jurídicos en una gran empresa pensé que todos pensaban que estaba equivocándome.

Y sí, me daba apuro hablar de mi emprendimiento. Para empezar porque al principio no sabía qué decir. No sabía explicarlo.

¿Pero sabes qué pensaba realmente la gente que me conoce y me importa? Que había hecho muy bien. Porque veían en mí las cualidades que a mí me costaba ver (o mejor dicho, pararme a pensar en ellas). Porque una cosa es tomar la decisión de dejarlo todo y emprender (que fue profundamente analizada), y otra cuando te has lanzado a la piscina y el suelo se mueve.

Pero el miedo no cambia la realidad, y la realidad es que puedes.

Esta fase de “no sé qué decir”, la trabajo en una mentoría exprés de 2 horas de la que sales con la tranquilidad de hablar con confianza y naturalidad de tu proyecto.

“NO TENGO NI IDEA DE POR DÓNDE EMPEZAR”


Sencillo. Por el principio.

Empieza por no ser Juan Palomo. Se que a las mujeres nos cuesta, pero te conviene hacerlo.

Lo que, sí es cierto, es que, si pasados los 50 años emprendes y no quieres esperar a celebrar tu primer éxito en un viaje del IMSERSO, te recomiendo que busques un mentor de negocio que te acompañe en el proceso.

Emprender a los 50, ¡claro que sí!

Emprender sola te va a costar 7 veces más de tiempo y dinero que si lo haces acompañada. No es un dato al azar, es que lo he calculado.

Tú sabes de lo que sabes, de tu profesión o de la actividad que quieres emprender. Y yo se de cómo aterrizar una idea, analizarla, validarla, y diseñar y poner en marcha un plan de negocio. Cada una aportando nuestra faceta, pero juntas.

Querer hacerlo todo sola te va a desgastar anímicamente y económicamente también. Y lo que necesitas ahora es sentirte motivada, con energía y con determinación.

Y dicho lo dicho, ¿sigues pensando que emprender a los 50 es una locura?.

Te invito a que me conozcas mejor y a que visites los servicios con los que puedo ayudarte en tu emprendimiento.


              Maite Carvajal
https://www.maytecarvajal.com/emprender-a-los-50 
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Apuntes de la editora:

LA MUJER EMPRENDE MENOS, PERO ACIERTA MAS.



¿Cómo son las mujeres emprendedoras?

Conservadoras, con cierta aversión al riesgo y miedo al fracaso, las mujeres emprendedoras prefieren andar sobre seguro cuando ponen en marcha un negocio, por eso, invierten menos capital, se centran en sectores maduros y prefieren no experimentar con tecnologías punteras. Los hombres, más confiados y seguros de sí mismo, son capaces de jugárselo todo a una carta cuando creen en un proyecto.

La recurrente “guerra de los sexos” vuelve a hacer acto de presencia cuando se analiza el perfil emprendedor de los españoles, según se desprende de una encuesta realizada por el Instituto de Empresa a 1.600 personas y 324 entrevistas a expertos.

Las diferencias entre sexos se reflejan tanto en la inversión inicial (la media masculina es de 55.000€, frente a los 50.000€ femeninos), como en la contratación (el 17% de las mujeres no prevé crear ningún empleo en cinco años, frente al 10% de los hombres), e incluso, en las cifras globales de los emprendedores españoles, que en el 70% de los casos son hombres.

Muchas mujeres no ponen en marcha un negocio por falta de confianza. De hecho, el 55% reconoce que el miedo al fracaso frena su espíritu emprendedor, frente al 45% de los hombres.

Pero esta moderación también tiene su premio en forma de éxito. Al analizar las empresas que han cerrado en los últimos doce meses, se ve que el 45% corresponden a mujeres y el 55% a hombres.

Redacción APACE
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“NI TE IMAGINAS CUANTO PUEDE CRECER TU PROYECTO EN 8 HORAS”


Una batería de conocimientos y conceptos para implementar rápidamente puede ser la clave para que tu emprendimiento pueda crecer y convertirse en rentable. Esta jornada está destinada a todos los jóvenes interesados/das en tener un emprendimiento personal, sea cual sea su edad, formación profesional, tipo y envergadura del proyecto y etapa de desarrollo.

La jornadas se desarrollan en: ARROYOMOLINOS(Madrid)
(Consultar próximas fechas)
Inscripción gratuita--sin requisito de admisión

Organiza: 
INSTITUTO EUROPEO DE GESTIÓN EMPRESARIAL
Formación & Consultoría
Dpto. de Información de Programas

(Indica tu nombre y apellidos, dirección, teléfono de contacto)
y envíalo por e-mail a: iege.formacionyconsultoria@gmail.com

PROGRAMA
  • ¿Una buena idea es suficiente?
  • Lo que conviene tener en cuenta antes de arrancar
  • Plan de Negocio.
  • Marketing y Ventas
  • Presentación de los proyectos futuros de los participantes. Análisis y comentarios sobre los mismos.
RECUERDA

"La formación, la mejor inversión y el vehículo imprescindible para el proceso de mejora"

¡ No pierdas el tren de la competitividad !
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sábado, 6 de abril de 2024

Emprender no es para cualquiera: Los 15 factores emocionales que pueden indicarte que no sería lo tuyo



El mundo actual parece estar dividido entre los que son empleados y los que emprenden. Lo cierto es que emprender no es para cualquiera. Pero, ¿por qué no? Analicemos este aspecto.  

Sin embargo, pocas veces se expone claramente que no a todo el mundo se le da bien emprender, y que hay mucha más gente dispuesta a cobrar un sueldo fijo a fin de mes, que arriesgarse a tener un negocio propio.

Uno de los motivos que sabemos quiénes lo somos, es que nos encontramos constantemente en una batalla contra nuestro yo interior, que nos dice que muchas de las ideas que tenemos son imposibles o alocadas. A veces es el mundo exterior, que nos intenta convencer de que solo somos una persona más, sin importancia, y con todas en contra. Otras, son los problemas particulares que nos afectan y nos confunden. Y nos sobreponemos: hay una fortaleza manifiesta que ayuda a que avancemos.

Aunque lo cierto es que emprender no es para cualquiera. Pero, ¿por qué no? Analicemos este aspecto. 

Si bien la palabra emprender es atractiva y nos hace pensar en logros positivos, no todo el mundo está preparado para este tipo de desafío.

Una persona que esté dispuesta a emprender tiene que contar, además de sus ideas, con una mente abierta, las habilidades necesarias para hacerlo, capital mínimo o saber encontrar financiamiento, capacidad de liderazgo, de innovación y de comunicación, y, fundamentalmente, equilibrio emocional.

Lo tuyo no sería emprender si…

Lejos de querer tirar abajo tus sueños y objetivos de emprendimiento, es necesario hacer foco en aspectos realistas que yo mismo he podido experimentar en mi vida, iniciando distintos tipos de proyectos: desde un pequeño estudio de grabación de jingles publicitarios y programas de radio, hasta una gran compañía de relaciones públicas. Así que conozco lo que es emprender, porque soy emprendedor desde la infancia. 

Aquí van 15 indicadores que lo tuyo no sería emprender, para que puedas conocerlos y ponerlos en tu balanza interior.

Recuerda: no se trata de desalentarte, sino que deseo ayudarte en profundizar en tu auto análisis para saber si encarar un emprendimiento sería adecuado para ti:

1. Si no toleras la presión

El tener tu propio negocio carga sobre tus espaldas todas las responsabilidades, y hay momentos donde esto implica una gran presión por obtener resultados, cerrar negociaciones y abarcar muchos aspectos al mismo tiempo.

2. Si no aguantas la incertidumbre

Cualquier negocio, por prometedor que parezca, tiene un gran signo de interrogación delante. Si eres de las personas que prefieren la estabilidad, quizás emprender no sería lo tuyo porque lo más frecuente es que deberás navegar en aguas inciertas la mayor parte del tiempo.

3. Si no soportas que todo el negocio dependa de ti

El rol emprendedor implica una alta responsabilidad sobre el total del negocio, por más que tengas socios y personal. Si te parece extenuante de sólo pensarlo, considera bien si realmente estás en condiciones de soportarlo.

4. Si no tienes tiempo para dedicarle

Muchas personas quieren emprender fuera de su trabajo estable. De hecho, así lo hice cuando comencé mis primeros negocios. El tema es que emprender en un mundo competitivo como el actual te lleva todo el tiempo. Si no dispones de las 24 horas todos los días, es difícil que puedas seguir el ritmo de crecimiento que quisieras para tu empresa incipiente.

5. Si no aceptas los fracasos

Como el riesgo está siempre latente, si eres una persona que no toleraría que le vaya mal sería preferible que no emprendas; porque si bien del fracaso se aprende, hay personalidades a las que les cuesta mucho ver la experiencia fallida desde esa perspectiva.

6. Si eres muy emocional y todo te debilita

Otro aspecto a tener en cuenta es el de las emociones, porque al emprender en muchos momentos habrá que ponerse fríos y calculadores. Después de todo se trata de hacer funcionar tu negocio. Si no has trabajado suficientemente las emociones en ti, o te sientes frágil ante el primer inconveniente que se presente, quizás debas considerar cómo manejar esta situación si quieres emprender.

7. Si no sabes organizar tu tiempo

Este aspecto es esencial para el espíritu de las personas con un negocio propio. Son tantas las tareas y responsabilidades que deberás hacer malabares para manejar tu agenda y compromisos. Porque tener desorganización no sólo llevará al caos en tu funcionamiento, sino que te hará perder muchísimo dinero.

8. Si te gusta trabajar en soledad

Prácticamente no existen los trabajos donde la persona que emprende pueda no depender de nadie. Lo más usual es que necesites de la cooperación, el intercambio y la colaboración con otras personas. Si lo tuyo es exclusivamente hacerlo en solitario y a tu manera, tal vez emprender no sea una buena idea, salvo que decidas entrenar tus habilidades sociales.

9. Si no te apasiona seguir formándote

Otra clave importante es la de la mejora continua. Así como en una empresa donde estás a sueldo fijo algunas veces brindan capacitaciones para el personal, al emprender necesitas actualizarte continuamente. La formación es estratégica para tener ventaja competitiva en un mercado que realmente puede ser muy duro, y si no estás con disposición a invertir en ello podrías quedar fuera del mercado.

10. Si no sabes comunicarte bien con los demás

La cualidad de transmitir tus ideas y tu pasión ya sea al equipo que te acompañe como a tus clientes y proveedores, y al mercado en general, es esencial para el éxito de cualquier emprendimiento. Muchos empiezan pensando que solo hace falta una buena idea, pero es mucho más que eso: necesitas darte a conocer e interactuar diariamente, todo el tiempo. Si quieres permanecer en el anonimato y no puedes vincularte en forma apropiada con las demás personas, tendrás serias dificultades en tu rol de emprendedor.

11. Si no aceptas que puedes ir a bancarrota

En cualquier negocio siempre está latente el riesgo de que no te vaya bien. Por eso si este aspecto te aterra, y más aún si no cuentas con ningún respaldo, quizás pienses dos veces antes de encarar tu proyecto propio.

12. Si no estás dispuesto a trabajar todos los días de la semana, todo el año

Más arriba te mencionaba la ardua dedicación que requiere el emprender. Es muy fácil levantarse, cumplir un horario y volver a casa. Ahora, cuando ese horario son las 24 horas, y pueden pasar dos o tres años, o más hasta disponer de cierta organización para tener tiempo personal, las cosas pueden volverse complicadas y debilitar lo que creías que era un fuerte espíritu emprendedor.

13. Si no quieres cargar con muchas responsabilidades

Otro clásico de las personas que conozco es que dicen por un lado que les gustaría emprender, aunque por otro no están dispuestas a asumir las responsabilidades de todos los aspectos. No es compatible ni factible disfrutar sólo de lo lindo y agradable del emprender, si no asumes la otra parte.

14. Si no tienes auto control cuando las cosas se salen de curso

La maduración emocional es otro aspecto decisivo a la hora de emprender. Por ejemplo, si eres una persona con emociones demasiado a flor de piel, que llora permanentemente, o que estalla de ira de la nada, emprender no sería para ti, porque diariamente las cosas podrán salir de su curso, y deberás tener las competencias apropiadas para afrontarlas asertivamente.

15. Si piensas que nadie lo hace mejor que tu

El aspecto fundacional de cualquier emprendimiento en su gran mayoría es una idea. Y esto lo hace especialmente valioso, ya que no todas las personas se animan a llevarlas a la práctica. El asunto aquí es que, si piensas que la única mente iluminada es la tuya, acabarás en soledad, desamparo y con una sensación de abandono. Si, además, eres ultra exigente contigo y con el equipo, y piensas que nadie lo hace mejor que tú, posiblemente no estás para emprender o encabezar un proyecto propio. En estos casos conozco personas que han buscado socios complementarios para llevar adelante sus ideas.

Una reflexión final antes que abandones tus ideas de emprender
  • Sé que quizás te suene duro todo lo que he compartido hoy contigo; aunque prefiero hacerlo de esta forma, para que consideres cada uno de estos puntos en profundidad.
  • No se trata de arrancar algo y abandonarlo a los tres meses: emprender es un proyecto de vida en sí mismo.
  • Claro que todo depende de tu personalidad, del entusiasmo, ganas, recursos, y, sobre todo, de la fuerza interna que tengas.
  • Nadie dice que no lo podrás lograr; sólo que quizás te ayude conocer el “lado B” de emprender, para que te prepares mejor, o busques los recursos necesarios para que el proceso no fracase antes de empezar.
  • Conozco cientos de ejemplos de personas con muchas de las condiciones limitantes que he compartido aquí, y que, sin embargo, tienen sus negocios super exitosos en distintos países: la clave es que han trabajado en sí mismas, moldeado su temperamento, personalidad y habilidades, y avanzado permanentemente.
  • Si ellos pueden, tú también, si te decides a sumergirte en estos quince puntos y superarlos. Y eso depende exclusivamente de ti.
Daniel Colombo
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